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Life Coaching
Coaching Personal, Familiar y Profesional


El coaching personal se ocupa de la vida del cliente en todas sus fases: vida privada, relaciones personales, salud y trabajo. El Coaching personal es muy útil en personas que están en una fase donde su sensibilidad personal se puede encontrar herida o muy herida, donde lo que necesitan es saber focalizar su situación personal a partir de un entrenamiento de su persona, de su YO, y de la positivación de su existencia. Esta situación puede venir como fruto de la pérdida de un ser querido o de una relación de pareja, la pérdida de un trabajo, por una falta de equilibrio emocional – sentimental, amistades, sensación de soledad -, o simplemente por algún hecho puntual que provoque al cliente una sensación de bloqueo o malestar.

Por otro lado, cada vez son más los profesionales que por su cuenta acuden a un coach para mejorar tanto profesional como personalmente. En estos casos los objetivos suelen ser la conciliación, la focalización de los esfuerzos, un cambio de trabajo – o encontrar trabajo-, o emprender un nuevo proyecto o negocio.

El entrenamiento personal es una herramienta primordial a la hora de garantizar el éxito de la persona. Cada persona tiene su YO personal e intransferible, pero sensible a situaciones y complejidades de la vida diaria.

El trabajo de la gestión de las emociones se basa en la habilidad de controlar las emociones, transmitirlas de forma adecuada y percibir con naturalidad la de los otros. En este caso, la función del coach se centrará en la detección de las emociones de las personas para gestionarlas con el máximo de positivación y reactivación de sus propios valores.

Una vez más, aquí insisto en que el Coach no es un terapeuta, ni un psicólogo, ni un psiquiatra. Aun habiendo herramientas comunes o sistemas de trabajo similares entre las profesiones mencionadas, el coaching trabaja aquello que el cliente quiere trabajar y se focaliza en aquella área de mejora que la persona detecta o pide. Por eso mismo, el coaching NO tiene pacientes, sino clientes.

En la filosofía del coaching la solución a un problema siempre la tiene la persona y no el coach. En cualquier caso, la persona puede buscar otros apoyos que le den consejos necesarios para poner remedio a un problema o situación. Eso sí, el coach puede ayudar a definir cuál es el problema y cómo buscar estos puntos de apoyo. La tarea del coach no se basa nunca en dar una información, ni en decirle a la persona cómo tiene que hacer las cosas. Su función es que sea la persona quien entienda las cosas por sí misma y aprenda a reaccionar positivamente ante las adversidades.

«Aprender sin pensar es inútil. Pensar sin aprender peligroso» Confucio (551 AC-478 AC) Filósofo chino.

A modo de resumen, podríamos decir que la pregunta es la principal herramienta del coach para hacer pensar al usuario por sí mismo. Sólo así la persona podrá asumir su propia responsabilidad, de manera que para cada nuevo problema que le surja no necesitará una nueva consulta, sino que habrá aprendido a interactuar por sí mismo.


Coaching adolescente y orientación escolar

La adolescencia es una edad donde la persona es pura energía: emociones, sentimientos, y hormonas en constante movimiento. A la edad de dieciseis años, los jóvenes se encuentran con la difícil decisión de tener que escoger su futuro escolar: Bachillerato Científico, de Humanidades, Artístico, Ciclos Formativos, o incluso abandono escolar. Mediante el Coaching se motiva la detección de los intereses, la focalización de los objetivos, y la motivación del estudiante.

A menudo se llega a una situación de decisión final “in extremis” unos meses antes de la finalización de cuarto de ESO. Este hecho contribuye notablemente a una sensación de desorientación o inseguridad en el alumno que en ocasiones puede llevarles al abandono o fracaso escolar.

Por otro lado, los jóvenes que deciden seguir sus estudios, lo hacen a menudo sin tener muy claras sus ideas, sin saber realmente qué quieren hacer, y qué es lo que más les motiva.

Siendo una de las decisiones más importantes de su vida, se da el caso que los jóvenes condicionan con frecuencia su decisión a la de los amigos (¿qué hacen ellos?, ¿a qué escuela irán?), el entorno (aquello que dicen que es mejor, tendencias, modas), la familia (aquello en que trabaja el padre, o la madre. Aquello que les gustaría a los padres que fuera, o aquello que ellos no pudieron ser y lo proyectan en los hijos para que ellos lo puedan ser).

Cabe decir que hoy en día existe una variedad tan dispersa a la hora de escoger estudios, que hace que ésta pueda ser realmente complicada. A menudo los padres desconocen las oportunidades actuales del mercado, y en ocasiones desconocemos incluso qué es aquello que le puede proporcionar al adolescente la mejor garantía de éxito personal y profesional.

El coaching adolescente se ocupa de la orientación de los jóvenes partiendo del estudio individual y tratando al alumno como una persona con carácter y tendencias propias. De esta manera se motiva al alumno a iniciar una carrera profesional con convencimiento y seguridad.

Para la creación de un itinerario personal puede ser recomendable que el orientador sea una persona externa a la organización o escuela donde se está formando, evitando de este modo una proximidad emocional (en positivo o en negativo) que a menudo se genera entre el alumno y el tutor o profesor, y consiguiendo una complicidad más accesible acerca de su opinión. Con todo, mi propuesta es siempre la de mantener el contacto con el equipo pedagógico de la escuela y los tutores del alumno para trabajar todos en una misma dirección. De este modo, si se detectara cualquier posible situación, sería más fácil derivar al alumno al profesional correspondiente.

En el caso de los adolescentes nos encontramos, además, con un hecho más importante: Un adolescente es él y sus creencias, pero también es él y  su entorno. Aquí, influye directamente la relación con los padres, los amigos, la escuela y la familia. Los jóvenes de esta edad pueden acusar todavía con más intensidad la pérdida de algún familiar, una separación de los padres, o cualquier otra alteración del entorno, ya sea real o infundada. Es por ello que en la mayoría de los casos, el coaching de los adolescentes se tiene que complementar con un cierto paralelismo en la gestión del cambio por parte de la unidad familiar, e incluso puede que también escolar.

En cualquier caso, lo que se pretende mediante la práctica del coaching en los adolescentes, es el trabajo hacia la toma de conciencia, hacia la aceptación de las responsabilidades, y sobretodo, del control de las emociones y los sentimientos, que son en cierta manera el motor que los mueve en esta fase de su vida.


Orientación para los padres:  Talleres para las AMPA

-    Orientación en formación para los hijos. Información de las opciones del mercado actual.

-    Introducción al Coaching como herramienta de ayuda a los hijos. EL mejor coach son los padres.

-    Organización del tiempo personal y profesional. Conciliación familiar. Los hijos hacen lo que ven hacer.

-    Introducción a la tecnología para padres neófitos. Cómo comprender y controlar el abuso del uso del ordenador.

-    Talleres a medida: mesas redondas temáticas. Compartir experiencias como herramienta de supervivencia. Networking.
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«Aprender sin pensar es inútil. Pensar sin aprender peligroso» Confucio
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